Desde el estreno de la primera película de Knives Out, me declaré fan absoluta de esta saga. Esta tercera entrega, Wake Up Dead Man, fue justo lo que esperaba y más. A continuación, desglosamos por qué esta cinta de Rian Johnson es una carta de amor al género whodunit.
El misterio: Una atmósfera impecable
Vamos a ser justos y correctos: primero hablaremos de las generalidades. Este misterio tuvo todo lo que me gusta de una buena historia de detectives:
- El escenario: Un pueblito rural lleno de secretos.
- La estética: La iglesia y las constantes escenas en el cementerio le dan un aire gótico fascinante.
- El ritmo: Las pistas «obvias» no lo son tanto y la resolución es impecable.
- El Cast: Supremo, como dada película, aunuq em sorprende que repitiera
Al principio creí saber hacia dónde iba la trama, pero resultó ser un red herring (pista falsa) muy bien plantado. El caso de un clérigo de dudosa reputación, asesinado en lo que parece el clásico misterio de «habitación cerrada», es el desafío perfecto para el detective Benoit LeBlanc.
Zona de Spoilers: Referencias y teorías ⚠️
(Si no has visto la película, ¡detente aquí!)
Lo que más disfruté de Wake Up Dead Man fue el juego de expectativas. Desde el inicio se nos advierte que la tumba se abre desde dentro. Aunque la escena de la manipulación del cadáver es hermosamente cómica (uno de mis tropos favorito)’, mi teoría era que el clérigo fingía su muerte para «resucitar» y salvar su carrera religiosa, idea que se reforzó al descubrir que el influencer político era su hijo.
Aunque noté el parecido con el jardinero, la suplantación de cadáver fue un giro que no vi venir.
Un festín para los amantes de la literatura
Como lector de misterio, se agradecen las referencias literarias. De la lista de libros que presentan, ¡solo me falta uno por leer! Un detalle que me voló la cabeza fue el guiño a The Hollow Man (o Los tres ataúdes) de John Dickson Carr. Lo leí a los 9 años y, aunque en ese entonces me superaba, recordarlo ahora hizo que la experiencia fuera mucho más gratificante.
También hay un pequeño guiño a una de las obras maestras de Agatha Christie. No diré cuál para no arruinar el desenlace, pero «los que saben, saben», y fue un detalle precioso.
Veredicto final
El elenco cumple a la perfección, el guion es inmejorable y la fotografía es simplemente espectacular. Además, me declaro fan del tropo de «las señoras que guardan secretos hasta casi la tumba». Mientras más turbios y pecaminosos sean esos secretos, mejor funciona la historia.