Cada 23 de abril festejamos el Día del Libro y hasta el año pasado yo lo había festejado como lectora, pero este año quiero ponerme del otro lado y festejarlo como escritora. Quiero compartir una historia que está publicada dentro de Fiesta de Halloween, y mañana, este libro estará gratis para Amazon Kindle.
Risas
Cuando Fernando abrió la puerta, lo que menos esperaba ver era a su familia y amigos en su apartamento. Todos estaban riendo y vitoreando su llegada.
Es cierto que era su cumpleaños y había sospechado que le harían una fiesta sorpresa.
También es cierto que estaba cubierto de lodo, con la ropa destrozada y algo de sangre en las manos. Cuando se dieron cuenta de esto, las risas se detuvieron.
Unas horas antes, una hermosa rubia lo abordó en la calle. Aunque esto no era raro, ya que era bastante guapo, el hecho de que le ocurriera justo al salir del trabajo en el día de su cumpleaños parecía una de las clásicas bromas de su hermano. Mientras ella lo distraía con una plática superficial y obviamente ensayada, alguien lo encañonó por la espalda y lo obligó a subir a un coche. Dos figuras encapuchadas lo vendaron y maniataron. Lo siguiente que supo es que lo dejaron salir horas después en un paraje boscoso y alejado. La teoría de la broma había sido descartada hace mucho. Durante el trayecto en coche, se había orinado encima, llorado y había suplicado por su vida. Nadie le respondió, y ahí fue cuando supo que era su final.
Era de noche cuando el coche por fin se detuvo. Unas manos fuertes lo ayudaron a bajar. En un arranque de autopreservación, lanzó todo su peso contra su captor. Con un rápido movimiento, logró quitarse la capucha, justo a tiempo para ver a su enemigo en un charco de sangre que fluía de su cabeza. Fernando podía ver, sí, pero no podía decir nada por la cinta en la boca. No podía hacer nada por tener las manos atadas. Solo pudo verlo. Paso mucho tiempo antes de que pudiera liberarse de sus ataduras.
Ahora que estaba en su casa y las risas habían cesado, necesitaba explicarles que en la cajuela del coche estaba el cadáver de su hermano.
No hagas cosas buenas que parezcan malas, sobre todo si son bromas.
Tengo el recuerdo de una historia sobre una fiesta en un acantilado. El anfitrión está seguro de que su esposa lo engaña con uno de sus amigos, así que pone micrófonos ocultos para exponerla. Al final de la historia, la arroja hacia el acantilado, pues parte de su plan es matarla, pero ella sobrevive porque lo que hacía con el amigo era aprender a nadar, y por ello sale viva de este macabro plan.
«Risas» era una consigna de escritura, y quise hacer una historia donde los personajes pasaran de reír a gritar en un segundo.
En Fiesta de Halloween cada relato viene acompañado de una breve explicación sobre el origen de la historia, si fue parte de un ejercicio creativo, de una sueño o de una divagación nocturna.
