Se ha reportado que adultos mayores que viven con demencia sufren de alteraciones de humor en las tardes y se engloban esos episodios bajo el término Sundown, pero aquí estamos viviendo esos periodos en la mañana y, curiosamente, cuando estamos solas.
Las mañanas son difíciles porque el velo entre los sueños y la realidad no existe. Así que hemos estado despertando con reclamos sobre cosas que jamás pasaron. Luego viene la confusión, el llanto y toca dejar descansar la mente para que pase el enojo.
En estas fechas que estamos con más gente en casa por vacaciones, me empezó a dar curiosidad que los reclamos solo aparecían cuando no había nadie más, a pesar de que siempre van acompañados de un «pregúntale a fulanito, él me dijo que sí era cierto». Pero resulta que no; esta conducta tiene una explicación.
La mente confundida de una persona busca un escape y ese escape es con la persona que le genera más confianza o más familiaridad. Es decir, al ser hija única y el vertedero de culpas y problemas, esta situación no iba a cambiar nunca y, al contrario, iba a aparecer tarde o temprano.
Esto es algo de lo que casi no se habla: de lo difícil que es para el cuidador primario estar recibiendo constantemente ataques, acusaciones y reproches por cosas que pasaron únicamente en los reinos de Morfeo. Hay que recordar que confrontar estas ideas no solo no sirve de nada, sino que logra ser contraproducente porque altera más a la persona; pero el tener que constantemente quitarle el peso a las palabras de una persona es una forma muy fuerte de minimizar su esencia y poner un alejamiento emocional. Lo que debí de hacer desde hace mucho por salud mental. Cierto es que es más fácil, puesto que ahora sí tenemos un diagnóstico y ya sus «verdades» no se transmiten a los demás de las mismas maneras que antes.
¿Por qué sucede esto? La base científica
Para sustentar y ampliar la base científica de por qué ocurre este fenómeno (la descarga emocional selectiva hacia el cuidador primario), debemos profundizar en la neurobiología de la demencia y la psicología del apego en contextos de neurodegeneración.
1. Desinhibición por Atrofia de la Corteza Prefrontal
La corteza prefrontal es el «director de orquesta» del cerebro; se encarga del juicio, la planificación y la inhibición conductual.
- Sustento: En demencias como el Alzheimer o la Frontotemporal, las neuronas de esta zona mueren o pierden conectividad.
- Efecto: El paciente pierde la capacidad de filtrar pensamientos hirientes o impulsos agresivos. Cuando hay visitas, el cerebro realiza un esfuerzo extenuante de «compensación social» (aparentar normalidad), pero al quedarse a solas con la persona de confianza, el cerebro se «relaja» y descarga toda la frustración acumulada sin filtros.
2. El Fenómeno de «Confabulación» y Memoria de Origen
La incapacidad de distinguir los sueños de la realidad se conoce técnicamente como un fallo en el monitoreo de la fuente (source monitoring).
- Sustento: El hipocampo (memoria) y la corteza prefrontal (verificación de realidad) no trabajan en sincronía.
- Efecto: El paciente recuerda una traición o una pelea que ocurrió en un sueño, pero su cerebro le asigna la etiqueta de «recuerdo real». Al no tener capacidad de autocrítica, el paciente defiende esa «verdad» con una convicción absoluta, y el cuidador se convierte en el antagonista de una narrativa ficticia pero biológicamente real para el enfermo.
3. Apego Inseguro-Ambivalente y «Transferencia»
Desde la psicología clínica, se aplica una variante de la teoría del apego de Bowlby.
- Sustento: El paciente de demencia experimenta una regresión a estados de vulnerabilidad infantil. El cuidador primario es su base segura.
- Efecto: Paradójicamente, el paciente ataca a quien más quiere porque es el único entorno donde se siente lo suficientemente seguro para mostrar su miedo y miseria. Es un mecanismo de defensa proyectivo: «Me siento mal, estoy confundido y asustado, por lo tanto, tú (que estás aquí) debes ser el causante de este malestar».
4. Agitación Matutina y Ritmos Circadianos
Aunque el sundowning (agresividad vespertina) es más famoso, existe la agitación matutina vinculada al ciclo del cortisol.
- Sustento: El eje hipotalámico-pituitario-adrenal (HPA), que regula el estrés, suele estar desregulado en la demencia.
- Efecto: Al despertar, el pico de cortisol puede generar un estado de hiperalerta defensiva. Si a esto le sumamos la confusión post-sueño, el resultado es un estallido de reclamos y enojo apenas abren los ojos.