Carlo Acutis acaba de pasar a la historia como el primer santo millennial, es decir, un joven que vivió en nuestro tiempo, que usó internet y tuvo la vocación de emplear la tecnología como una manera de expandir la fe.

La historia de Carlo Acutis
Carlo Acutis nació en Londres el 3 de mayo de 1991 en una familia italiana acomodada. Poco después, la familia se trasladó a Milán, Italia, donde Carlo pasaría la mayor parte de su vida. Aunque sus padres no eran especialmente practicantes, desde muy pequeño Carlo mostró una profunda devoción religiosa: a los tres años pedía visitar iglesias y, a los siete, recibió la Primera Comunión. A partir de entonces asistía a misa diariamente y dedicaba largas horas a la oración. Su interés por la Virgen María y diversos santos inspiró eventualmente a su madre a acercarse más activamente al catolicismo.
Además de su vida espiritual, Carlo tenía un talento notable en informática. Desde temprana edad aprendió a programar y creó sitios web para documentar milagros eucarísticos y apariciones aprobadas por la Iglesia. Fue un pionero en unir fe y tecnología, y también empleó sus recursos para ayudar a personas en situación vulnerable, apoyar compañeros con problemas familiares y participar en acciones caritativas en Milán.
En 2006, con apenas 15 años, Carlo fue diagnosticado con leucemia fulminante y falleció en pocos meses. Durante su enfermedad ofreció su sufrimiento por la Iglesia y el Papa. Fue enterrado en Asís, en un lugar que se convirtió en sitio de peregrinación. Su beatificación se produjo en 2020, tras confirmarse un milagro atribuido a su intercesión, y finalmente fue canonizado el 7 de septiembre de 2025 por el Papa León XIV, convirtiéndose oficialmente en el primer santo millennial.
Su camino evangelizador
Carlo Acutis dejó una huella notable en la juventud y en la Iglesia Católica por su capacidad de combinar la fe con las nuevas tecnologías. Conocido como el “influencer de Dios” y “ciber-apóstol de la Eucaristía”, utilizó sus habilidades informáticas para crear una página web que documenta milagros eucarísticos reconocidos por la Iglesia, con el objetivo de acercar a los jóvenes a Jesús de manera actual y accesible. Este proyecto, iniciado a los 11 años, sigue activo y traducido a varios idiomas, funcionando como una herramienta evangelizadora de alcance global.
Para la juventud, Carlo representa un modelo cercano y realista: un adolescente apasionado por videojuegos, fútbol y tecnología, pero con una vida espiritual profunda y un compromiso social temprano. Su historia demuestra que la santidad puede vivirse de forma auténtica y moderna, y ha inspirado a muchos jóvenes católicos que se identifican con su figura y estilo de vida.
Su martirio como herramienta de conversión
Más allá de su historia personal, es importante poner en perspectiva el impacto real. La influencia de la Iglesia en la vida diaria disminuye continuamente; los templos se vacían y muchas personas optan por creencias más flexibles o por el ateísmo. Aunque Carlo realizó un trabajo notable, su historia se está usando como herramienta para atraer a los jóvenes hacia esta doctrina. En este sentido, su “martirio” no es de sufrimiento físico, sino de símbolo: una vida breve y dedicada a la fe, transformada en vehículo de evangelización en un mundo que cada vez se aleja más de la religión tradicional.
Descubre más desde Tips e Ideas - La Gaceta de Bibliofílica
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.