En el video anterior sobre el Concilio Cadavérico hablamos de lo que significaba ser papa en los siglos IX y X y de cómo el poder papal dependía en gran medida del respaldo de los nobles romanos. También abordamos la leyenda de Juana la Papisa y por qué, según la tradición, una mujer no podía ser papa. Pero ¿para qué luchar por un puesto que jamás vas a obtener por carecer de pene, si puedes controlar a quienes sí lo tienen?
La llamada «pornocracia» se refiere a un período turbulento del siglo X, cuando poderosas familias aristocráticas romanas, especialmente los Teofilactos, ejercieron un control significativo sobre el papado. Teodora la Mayor y sus hijas, Teodora la Joven y Marozia, fueron figuras clave de esta etapa.
Teofilacto era un senador romano y su esposa Teodora ostentaba un cargo similar. La familia, noble e influyente, poseía contactos, dinero y educación, y supo aprovecharlo. Elprimero de esta familia en llegar a ser Papa seria Sergio III. Según rumores, Marozia fue presentada a Sergio III en su adolescencia y se convirtió en su amante a los 15 años, cuando él tenía más de 50. De esa relación habría nacido Juan XI, aunque algunas fuentes atribuyen su paternidad a Alberico I, marqués de Camerino, primer esposo de Marozia.
En 914, Teofilacto y su yerno apoyaron la elección de Juan X como papa, quien había sido amante de Teodora cuando era obispo de Rávena. Sin embargo, Juan X no se comportó como un títere: intentó restaurar el poder papal aliándose con Berengario de Friuli.
Teodora la Joven y Juan X
Teodora la Joven, según algunas fuentes, fue amante de Juan X, lo que generó los celos de su hermana Marozia. Sin embargo, otros relatos indican que la amante fue su madre, quien lo promovió al papado.
Tras el asesinato de Berengario en 924, Italia volvió al caos. Marozia y Alberico tomaron el control de Roma, y a la muerte de Teofilacto en 926, Marozia heredó el poder familiar. El pueblo, cansado del dominio de Alberico, se rebeló y lo expulsó. Refugiado en Toscana, Alberico intentó aliarse con los húngaros, pero fue asesinado.
Juan X intentó recuperar el poder aliándose con Hugo de Provenza, pero Marozia reaccionó casándose con Guido de Toscana, hermanastro de Hugo. Con su apoyo militar, tomó el castillo de Sant’Angelo, encarceló a Juan X y ordenó su asesinato.
El poder de Marozia
A partir de entonces, Marozia controló a los papas, incluyendo a León VI (928) y Esteban VII (928-931), pero sobre todo a su propio hijo, Juan XI (931-935), relegado a funciones espirituales mientras ella gobernaba. En 932, Marozia se casó con Hugo de Provenza para consolidar su poder, pero su hijo Alberico II se rebeló durante el banquete de bodas, mató a su padrastro y encarceló a su madre, tomando el control de Roma.
El ascenso de Juan XII
Alberico II mantuvo el poder hasta su muerte, logrando que su hijo Octaviano fuera elegido papa con el nombre de Juan XII al fallecer Agapito II en 955. Juan XII es recordado como uno de los papas más inmorales, conocido por su comportamiento libertino, oficiar misas de forma incorrecta y practicar rituales paganos. Según se cuenta, murió asesinado por el esposo de una de sus amantes.
La influencia de los Teofilactos
La influencia de esta familia continuó incluso después de la muerte de Juan XII. Otros papas vinculados a los Teofilactos fueron Benedicto VIII, Juan XIX y Benedicto IX, quien fue papa en tres ocasiones y accedió al cargo gracias a que su padre, Alberico III, compró el puesto cuando tenía solo 18 años. Recapitulemos que aquí don Benedicto IX era sobrino-bisnieto del papa Sergio III, “fundador” de esta dinastía papal, además de sobrino de Juan XIX y Benedicto VIII, y pariente lejano de Juan XI y Juan XII. A su vez, fue tío del antipapa Benedicto X, y tío abuelo materno de Gregorio VII.
El Caos de Benedicto IX
Su primer período como Papa, que comenzó en 1032, estuvo marcado por la controversia y acusaciones de inmoralidad y corrupción. En 1044, una revuelta en Roma lo depuso y eligió en su lugar al obispo Juan de Sabina como Silvestre III.
Sin embargo, Benedicto IX regresó con el apoyo de sus familiares y expulsó a Silvestre III. En 1045, renunció al papado, supuestamente para casarse, vendiendo el cargo a su padrino Juan Graciano, quien se convirtió en el Papa Gregorio VI.
Poco después, Benedicto IX se arrepintió de su decisión e intentó reclamar el papado. Esta situación sin precedentes llevó a que hubiera tres individuos reclamando ser el legítimo Papa: Benedicto IX, Silvestre III y Gregorio VI.
La confusión y el desorden llevaron al rey alemán Enrique III a intervenir. En 1046, convocó el Concilio de Sutri, donde depuso a los tres papas rivales y nombró a un nuevo Papa, Clemente II.
Tras la muerte de Clemente II en 1047, Benedicto IX regresó a Roma y se instaló nuevamente como Papa por tercera vez. Sin embargo, su gobierno continuó siendo impopular, y finalmente fue expulsado de Roma en 1048.
Benedicto IX fue excomulgado y pasó sus últimos años retirado un monasterio , donde se dice que murió en penitencia alrededor de 1055 o 1056.
Conclusión
La historia de estos papas refleja cómo el poder absoluto en manos de jóvenes inexpertos y ambiciosos puede llevar a la decadencia. Aunque los hombres que ejercieron control sobre los papas no recibieron el mismo juicio moral que las mujeres, es evidente que detrás de muchos papas siempre hubo figuras de poder influyentes, fueran hombres o mujeres y que los mismos Papas dejaban mucho que desear como figuras mortales.
Papas durante la pornocracia
| Papa | Año de Ascenso | Causa de Muerte | A Quién Servía / Influencias Principales |
| Sergio III | 904 | Causas naturales | Considerado el inicio de la Pornocracia. Aliado de Teofilacto I y Teodora. Se alega que fue amante de Marozia. |
| Anastasio III | 911 | Causas naturales | Se cree que estuvo bajo la influencia de Teofilacto I y Teodora. Algunas fuentes sugieren que pudo ser hijo de Sergio III y Marozia. |
| Landón | 913 | Causas naturales (su pontificado fue muy breve) | Probablemente influenciado por la facción de Teofilacto. |
| Juan X | 914 | Asesinado en prisión (posiblemente asfixiado o por maltrato) | Inicialmente aliado de Teofilacto y Teodora (se rumoreaba que era amante de Teodora). Posteriormente, se opuso a Marozia, quien ordenó su encarcelamiento y muerte. |
| León VI | 928 | Murió en prisión o fue asesinado (posiblemente por orden de Marozia) | Elegido por influencia de Marozia. Se alega que fue su amante. |
| Esteban VII | 928 | Murió en prisión o fue depuesto y posiblemente asesinado | Colocado en el papado por Marozia. |
| Juan XI | 931 | Murió en prisión o en circunstancias no aclaradas durante el gobierno de su medio hermano Alberico II. | Hijo de Marozia (se alega que con el Papa Sergio III). Estuvo bajo el control de su madre y luego de su medio hermano Alberico II de Spoleto. |
| León VII | 936 | Causas naturales (posiblemente una apoplejía) | Elegido bajo la influencia de Alberico II de Spoleto, quien gobernaba Roma. Se centró en asuntos monásticos y reformas. |
| Esteban VIII | 939 | Murió a consecuencia de una brutal mutilación tras una revuelta | Apoyado por Alberico II de Spoleto. Su lealtad al emperador germánico Otón I pudo haber contribuido a su trágico final. |
| Marino II | 942 | Causas naturales | Elegido bajo el control de Alberico II de Spoleto. Se enfocó en la administración eclesiástica. |
| Agapito II | 946 | Causas naturales | Continuó bajo la influencia de Alberico II. Solicitó a Otón I intervenir en Italia. |
| Juan XII | 955 | Asesinado (según algunas fuentes, por un marido celoso; otras indican una apoplejía durante un acto sexual) | Nieto de Marozia e hijo de Alberico II. Su papado fue conocido por su conducta inmoral y su intento de establecer un poder secular independiente, lo que lo llevó a conflictos con Otón I, a quien había coronado Emperador. |
