La semana pasada escuché la palabra «creatina» en dos contextos totalmente opuestos y me di cuenta de que realmente no sabía qué era. A lo mucho, la había oído mencionar junto con la proteína que usa la gente fitness (o sea, cualquiera menos yo). Así que me tocó investigar.
La primera vez que la escuché fue cuando el geriatra de mi madre se la recomendó; en parte para preservar su masa muscular y en parte para apoyar su salud cognitiva.
La segunda requiere más contexto: empecé a ver la segunda temporada de Beast Games. Fue un error, porque no vi la primera y en el segundo episodio me spoilearon a los ganadores. Así que volví al inicio y resulta que el ganador de la primera temporada luchaba por el dinero para buscar una cura para la deficiencia del transportador de creatina que sufre su hijo.
Entonces…
¿Qué es la creatina?
La creatina es un compuesto orgánico que nuestro cuerpo produce de forma natural (en el hígado, riñones y páncreas) y que también obtenemos al comer carne roja y pescado. Se almacena principalmente en los músculos.
Su función principal es ayudar a producir energía rápida. Imagina que tus células tienen una moneda de energía llamada ATP. Cuando haces un esfuerzo (ya sea mover un mueble o pensar intensamente), esa moneda se gasta. La creatina funciona como un «recargador instantáneo» que devuelve la energía a esa moneda para que puedas seguir funcionando.
Caso 1: El Geriatra y la salud cognitiva
Aunque solemos asociarla con bíceps gigantes, la creatina es vital para el cerebro, que es un órgano que consume muchísima energía.
- Masa muscular: En adultos mayores, ayuda a prevenir la sarcopenia (pérdida de músculo), lo cual es clave para evitar caídas y mantener la independencia.
- Cerebro: Se ha demostrado que suplementarla mejora la memoria de trabajo y el rendimiento cognitivo, especialmente en personas que no consumen mucha carne o que están bajo mucho estrés.
Caso 2: El Síndrome de Deficiencia del Transportador (CTD)
Lo que esta intentandu curar Jeff es un caso médico real y complejo. No basta con producir creatina; el cuerpo necesita un «taxi» (el transportador) para meterla del flujo sanguíneo a las células del cerebro y los músculos.
- El problema: Los niños con esta condición genética no tienen ese «taxi». Aunque consuman creatina, esta no llega a donde se necesita.
- La consecuencia: Esto provoca retrasos graves en el desarrollo, convulsiones y problemas en el habla, porque el cerebro literalmente no tiene la energía suficiente para funcionar correctamente.
Nunca dejará de maravillarme como podemos vivir tan tranquilos, desconociendo la gran mayoria de lo que pasa en nuestro cuerpo.
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