Aveces tenemos fiestas o reuniones sorpresa y no alcanzamos a abfriar bien los refrescos o en el peor de los casos los vinos. El solución fácil seria ponerle hielos pero arruina el sabor. Aquí podemos aplicar un truco muy simple. Vaciamos el liquido en una bolsa limpia de plástico, aunque sea de basura, mientras este limpia y nueva, y así la ponemos en el refrigerador. La sacamos al cabo de diez o veinte minutos y con ayuda de un embudo regresas el liquido a su envase original
Te puede interesar









